Hay apellidos que, al pronunciarlos, nos transportan. "Camarillo" es uno de ellos. Cierren los ojos. ¿No sienten el frío de la piedra antigua, el murmullo de secretos en salones iluminados por velas? Su música no es la del arado, muchachos, es la del consejo real.

Viene del diminutivo de "cámara", esa pequeña habitación ("camarilla") donde los hombres de confianza se reunían con el monarca para tejer el destino del reino. El filólogo Gutierre Tibón lo confirma: Camarillo se liga a ese "conjunto de palaciegos que influyen subrepticiamente en los negocios del estado".

Imaginen a un ancestro suyo en esa sala. No un guerrero con espada, sino un consejero con un mapa, señalando no enemigos, sino verdades, salvando un reino con la fuerza de la palabra discreta . Esa es la nobleza que susurra este apellido.

¿Dónde Encontramos las Primeras Huellas de los Camarillo?

Los mapas antiguos y los libros polvorientos nos llevan a la provincia de Guadalajara, en el corazón de Castilla. Allí, en pueblos como Canizar y Marchamalo, encontramos los bautismos de Manuel Peñuelas Camarillo (1781) y Paulino Camarillo Calvo (1867).

Guadalajara es la cuna documentada, el epicentro donde el apellido echó raíces y desde donde comenzó su viaje. Aún hoy, es la provincia con la mayor concentración del apellido en España.

¿Eran Todos los Camarillo Hombres de Corte?

No necesariamente, muchachos. Como muchos apellidos antiguos, "Camarillo" también pudo nacer como un topónimo: alguien que venía de un lugar llamado Camarillas o que vivía cerca de una cámara notable.

Pero la conexión con el servicio real es fuerte. Encontramos a Francisco María de Camarillo, un alto funcionario (relator) en la Audiencia de México en el siglo XIX. Un puesto así no se daba a cualquiera; requería conexiones y un linaje de confianza.

Y en Guadalajara misma, tenemos la historia inspiradora de Tomás Camarillo Hierro (1879-1954). Hijo de un carpintero, quedó huérfano joven y tuvo que luchar por salir adelante. Pero llevaba el empuje del linaje. Fundó la famosa "Casa Camarillo", un bazar lujoso que se convirtió en referente, e incluso fue un fotógrafo pionero, documentando la vida de casi 300 pueblos. Su legado fotográfico hoy es un tesoro nacional.

Conclusión: Un Legado de Influencia Discreta

El apellido Camarillo, muchachos, nos habla de influencia más que de fuerza bruta. De sabiduría susurrada al oído del poder. De raíces firmes en la tierra de Castilla y de una capacidad notable para adaptarse y prosperar, ya sea en la corte, en la administración colonial o en el comercio de un pueblo.

Es un legado de lealtad, inteligencia y resiliencia.

(CTA Propuesto: Enlace a otro blog) La historia de los Camarillo no terminó en España. Descubra cómo este linaje cruzó el océano y forjó un nuevo destino en América: [Continúe la saga: El Viaje de los Camarillo a México y California]