Continuamos nuestro viaje con el apellido Camarillo. Ya vimos sus orígenes en las cámaras secretas de Castilla. Ahora, sigamos su rastro al cruzar el océano. Porque este linaje, muchachos, no se quedó quieto. Llevaba en la sangre el impulso de explorar, de servir, de construir.

¿Quiénes Fueron los Primeros Camarillo en México?

Los registros nos hablan de varios pioneros. En el siglo XIX, encontramos a Francisco María de Camarillo, quien sirvió como relator de la Audiencia de México. Un puesto de enorme prestigio en la Nueva España, lo que nos confirma que la rama que llegó a América mantenía ese estatus de "hombre de confianza", tal como su apellido sugería.

¿Y la Famosa Historia de California?

Esa es una de las ramas más fascinantes, y es una historia mexicana. Juan Camarillo nació en la Ciudad de México alrededor de 1812. Era sastre de oficio, pero el destino lo llevó a la Alta California en 1834 con la fallida expedición Híjar-Padrés.

Varado y sin las tierras prometidas, no se rindió. Se reinventó como comerciante en Santa Bárbara, se casó con una descendiente de los fundadores del Presidio y compró el Rancho Calleguas. La historia de Juan es la quintaesencia del espíritu pionero y la resiliencia. Su hijo, Adolfo Camarillo, se convertiría en "el último Don" y crearía la leyenda de los caballos blancos.

¿Hubo Otros Camarillo Notables en México?

¡Claro que sí! Y aquí es donde la historia se pone aún más rica. No todo fue administración ni ranchos. El linaje también produjo arte y cultura.

Debemos hablar de María Enriqueta Camarillo y Roa de Pereyra (1872-1968). Nacida en Coatepec, Veracruz, fue una mujer extraordinaria: poetisa, novelista, pianista, traductora.

Imaginen, muchachos, en pleno Porfiriato y Revolución, una mujer destacando en el mundo de las letras con tal fuerza. Fue reconocida como "la única figura femenina reconocida como escritora por sus contemporáneos" durante el Modernismo.

Y aquí está la joya de la corona: María Enriqueta fue nominada al Premio Nobel de Literatura en 1951. ¡La primera mujer mexicana en recibir tal honor! Su obra "Rosas de la infancia" fue lectura obligatoria en las escuelas. Ella nos muestra otra faceta del legado Camarillo: la sensibilidad artística y la vocación intelectual.

Conclusión: Un Linaje, Múltiples Caminos

La historia de los Camarillo en México es una lección sobre cómo un linaje se adapta, se transforma y florece en nuevas tierras. Desde consejeros reales hasta funcionarios coloniales, pioneros en tierras lejanas y poetisas que tocaron el cielo de la literatura.

El apellido ha demostrado una capacidad admirable para mantener su esencia de "influencia" mientras abraza nuevos destinos. Es un espejo, muchachos, de nuestras propias historias familiares.

(CTA Propuesto: Contacto Directo) La saga de su apellido también espera ser contada. Si desean descubrir los capítulos ocultos de su propio linaje, permítanme ser su guía.

Hablemos para desenterrar su legado familiar