Todos sabemos cómo montar un altar. Las búsquedas en Google se disparan buscando "qué lleva la ofrenda". Ponemos el agua, la sal, el pan de muerto y la foto de nuestros abuelos. Y eso es maravilloso.
Pero hoy quiero proponerles algo más.
Recuerdo que de niño, en la ofrenda de mi casa, poníamos la foto de mi abuelo, a quien conocí y quise con toda mi alma. Pero un año, después de pasar meses investigando en viejos libros de la iglesia, encontré el nombre de mi tatarabuelo. Un hombre que vino de España, de quien nadie en mi familia viva se acordaba.
Ese Día de Muertos, junto a la foto de mi abuelo, puse un pequeño papel, escrito a mano, con el nombre de ese ancestro olvidado. Y sentí algo distinto. Sentí que el hilo de mi legado se hacía más largo, más fuerte.
La ofrenda honra la memoria que tenemos. La genealogía, muchachos, rescata la memoria que creíamos perdida.
Así que este año, mientras preparan su altar, les propongo ir un paso más allá. Aquí tienen 3 formas de conectar su ritual con la verdadera historia de su linaje.
1. ¿Cómo Honrar a los que No Tienen Rostro?
En nuestro altar ponemos las fotos de los que recordamos. Pero, ¿qué hay de los bisabuelos y tatarabuelos de quienes no tenemos retrato?
Un nombre tiene tanto poder como una imagen.
La tradición nos pide poner sus fotos. Yo les propongo investigar sus nombres. Busquen en sus actas de nacimiento (ahí vienen los nombres de sus abuelos) o en las de sus abuelos (ahí vienen los de sus bisabuelos).
Este año, pongan un pequeño pergamino con los nombres de esos ancestros que no conocieron. Al nombrarlos, los traemos de vuelta a la luz. Es el primer paso para honrar su viaje.
2. ¿Qué Significa Realmente "Poner su Comida Favorita"?
Ponemos el mole o los tamales que le gustaban a la abuela. Es un acto de amor hermoso. ¿Pero y si vamos más profundo?
Investiguen de dónde vino su linaje.
Si su apellido es de origen italiano (como Cantú o Chapa), ¿por qué no poner, junto al pan de muerto, un pequeño plato de pasta o un buen queso? Si su apellido es vasco (como Elizondo o Treviño), ¿qué tal un vaso de sidra o un pan rústico?
Cocinar su legado es entender que sus gustos no nacieron aquí, sino que son el eco de una tierra lejana. Es honrar su travesía.
3. ¿Qué Símbolo Representa a Toda la Familia?
El papel picado da color. Las velas dan luz. Pero, ¿cuál es el símbolo que los une a todos?
El escudo de armas de su familia es su estandarte.
En la antigüedad, el escudo era la firma de un linaje, el símbolo de su carácter (un león por su coraje, un lobo por su astucia, un águila por su visión).
Más del 80% de los apellidos hispanos tienen un escudo asociado. Investigar el suyo e imprimirlo para colocarlo en la cima del altar no es solo un adorno. Es un acto de identidad. Es decir: "Esta es la insignia de la casa a la que hoy, todos ustedes, están regresando".
Conclusión: La Ofrenda es el Mapa, no el Destino
El altar de muertos, muchachos, es el ritual más poderoso que tenemos. Es el mapa que une el mundo de los vivos con el de los muertos.
Pero este año, los invito a usar ese mapa para ir más lejos. No solo para recordar a quienes conocimos, sino para descubrir a quienes nos dieron origen.
Honrar a los ancestros no es solo poner su foto. Es hacer el trabajo de conocer su historia.
Cada familia tiene un escudo que la representa, una historia de origen esperando ser contada. Este Día de Muertos, den el primer paso para descubrirla.
Este Día de Muertos, honra no solo a los que recuerdas, sino a los que te dieron origen. Conoce nuestro "Códice del Legado" y pon su escudo en tu próxima ofrenda.
